El inicio de la
ruta de hoy ha sido en el azud del Ebro, en su lado del Paseo Echegaray y Caballero. Íbamos sin ruta predeterminada para hoy. La idea era salir a rodar fácilmente, sin desniveles, para ir haciendo kilómetros. tras un parón más largo de lo deseado. Así que improvisamos el destino y ponemos rumbo al barrio rural Peñaflor, destino que se prestaba a la idea de rodar fácil y sin subidas.
Comenzamos por el carril bici que discurre junto al río Gállego, al que accedemos, tras cruzar el azud a la derecha. Esta vía ciclista, en los tramos más cercanos al río, ya no existe: en su lugar aparece una senda llena de socavones y piedras, fruto de las últimas crecidas del Gállego. Sorteando pedruscos y agujeros llegamos a la pasarela-puente de madera sobre este río, que nos deja en el barrio de Santa Isabel.
En la mañana de hoy, aunque reinaba una espesa niebla, la temperatura no era fría, el pedalear era cómodo y los caminos no presentaban demasiado barro, al volver de Peñaflor y llegar a la altura del desvío que da acceso a la localidad de Villamayor, sin pensarlo dos veces, decidimos alargar la ruta.
Así que ponemos rumbo al municipio de Villamayor, luego, a la localidad de Perdiguera. La vuelta a de nuevo por Villamayor. Aparecemos en los primeros tramos de la ruta y retomamos el regreso a Zaragoza por los caminos de la ida. Ruta llana sin más complicaciones que las de los muchos kilómetros que han salido como consecuencia del improvisado alargamiento.
Zona de la ruta |
El Ebro con intensa niebla y considerable caudal |
El desapacible día no impedía salir a hacer deporte |
Otoñal imagen en los caminos del entorno de Peñaflor |
Menos mal que que salisteis sin ruta y a rodar fácil. jejeje
ResponderEliminarEs lo que tienen estos días, comienzas a calentar y luego cuesta parar,jajaja
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