DETALLES DEL RECORRIDO: Ruta BTT en bicicleta de montaña que nos conduce a la localidad de Leciñena y a la ermita de la Virgen de Magallón, un santuario ubicado a los pies de la Sierra de Alcubierre. Esta serranía cuenta con una importante masa forestal y con dos picos principales —San Caprasio y Monte Oscuro—, que alcanzan una altitud de 834 y 824 metros respectivamente. Todo un pulmón verde para el territorio de los Monegros zaragozanos.
La ruta se adentra en este territorio semidesértico único en Europa, recorriendo las faldas de la sierra sin llegar a alcanzar sus zonas más altas. El entorno que rodea a este paraje destaca por su aridez y un clima extremo, con contrastes térmicos muy marcados tanto en el riguroso invierno como en el caluroso verano.
Salida: Camino de la Alfranca| V. Máxima: 47 km/h | Parado: 27 min
DETALLES DEL RECORRIDO: Esta conocidísima ruta en BTT es una de las más realizadas del entorno zaragozano. El trayecto arranca disfrutando del frondoso bosque de ribera del Ebro por el Camino de la Alfranca hasta llegar al desvío de La Cartuja. Cruzamos este barrio rural por el carril bici para enlazar con el canal en dirección a la ermita.
Tras este tramo monótono junto al cauce, alcanzamos el cerro de San Jorge, donde se alza la ermita dentro del término municipal de El Burgo de Ebro —a unos 2 kilómetros del casco urbano—, donde merece la pena detenerse para contemplar las impresionantes vistas del Valle del Ebro antes de iniciar el camino de vuelta.
Para ello, nos dirigimos a El Burgo de Ebro. Tras cruzar el paso a nivel, bordeamos el municipio de los burgoleses y tomamos un camino que transcurre, a tramos, paralelo al Ebro. Después, cruzamos de nuevo el barrio de La Cartuja para tomar la pista del canal, esta vez en dirección a Zaragoza.
Finalmente, arribamos a la capital maña, donde hacemos una merecida parada de avituallamiento e hidratación en la terraza de un bar, cómo no, junto al canal. El rato en el bar duró casi tanto como el trayecto de la ruta: «pasión y diversión».
Salida: Azud del Ebro | V. Máxima: 44 km/h | Parado: 22 min
DETALLES DEL RECORRIDO: La ruta presenta tres paisajes muy diferentes en su entretenido recorrido, el cual cuenta con cierto desnivel y pendientes interesantes.
— Primer tramo: Comienza al dejar atrás las rotondas de Santa Isabel, entre casas de labranza y granjas.
— Segundo tramo: Nada más pasar la localidad de Villamayor, transcurre entre los numerosos campos de cultivo cerealista, ya recolectados.
— Tercer tramo: Llega a las inmediaciones del vértice geodésico de Campillo. Este está ubicado en lo alto del cerro más destacado—con vistas hacia el Pirineo en los días despejados—, rodeado en su parte norte por un pinar y en el resto por monte bajo y gran matorral. Tras el vértice geodésico de Campillo, y después de un fuerte descenso, llegamos y cruzamos el barranco del Salado. Allí, el tamarindo y la vegetación típica de los suelos salinos prosperan junto al arroyo, creando un corredor vegetal de singular belleza en medio del árido paisaje que ya anuncia —territorio monegrino—
Ya en las inmediaciones de Perdiguera, la primera localidad de los Monegros zaragozanos, encontramos más campos de cultivo al pie de la sierra de Alcubierre.
NOTA: Al llegar a Perdiguera hay que cruzar la carretera, luego la de Farlete, y de nuevo la de Perdiguera poco antes de volver a Villamayor. Ojo en este último punto: al otro lado del asfalto apenas se distingue el camino.
Tras reponer fuerzas, la ruta baja en dirección a Rodén y hace una pequeña subida para contemplar el entorno desde el pueblo viejo, ubicado en la parte alta, antes de continuar. Ya abajo, pedaleamos pegados a la ribera del río Ginel. Este pequeño cauce —que nace a los pies de la ermita de la Magdalena, un poco más arriba, y recorre apenas ocho kilómetros— dibuja una estrecha y verde vega que contrasta con la aridez de la estepa de la Comarca del Campo de Belchite, regalándonos una auténtica estampa de «oasis lineal».
Salida: Camino de la Alfranca por Estadiun Las Fuente | V. Máxima: 51 km/h | Parado: 65 min
DETALLES DEL RECORRIDO: Jornada de BTT muy entretenida y vistosa. El calentamiento nos ha llevado por la ribera del Ebro: tras pasar La Cartuja, la ruta se acerca al río para disfrutar de las vistas de los galachos desde arriba. Luego, el recorrido pasa junto al Galacho de El Burgo de Ebro, cerrando así lo que ha sido el "aperitivo".
A partir de ahí, la ruta se ha puesto seria con los "entrantes": una subida con rampa pedregosa que se ha hecho exigente hasta el Centro Geográfico de Aragón donde, además del monolito que marca el punto exacto, hemos aprovechado para descansar en el merendero. Barritas de rigor y listos para el plato principal.
Tras reponer fuerzas, la ruta baja en dirección a Rodén y hace una pequeña subida para contemplar el entorno desde el pueblo viejo, ubicado en la parte alta, antes de continuar. Ya abajo, pedaleamos pegados a la ribera del río Ginel. Este pequeño cauce —que nace a los pies de la ermita de la Magdalena, un poco más arriba, y recorre apenas ocho kilómetros— dibuja una estrecha y verde vega que contrasta con la aridez de la estepa de la Comarca del Campo de Belchite, regalándonos una auténtica estampa de "oasis lineal".
Este era solo el primer plato; el segundo ha sido mucho más contundente. Parada necesaria en Mediana de Aragón para hidratarnos en una fuente de hierro fundido (casi como nosotros, pero por el calor) y, sin perder tiempo, ponemos rumbo a la meseta donde se ubica La Salada. Esta laguna endorreica, característica de las zonas esteparias, se alimenta de las escorrentías y de las lluvias; hoy, al estar cubierta por una inmensa costra de sal, nos ha permitido apreciarla, si cabe, aún más.
Como postre, nos esperaba una trepidante bajada por una ancha pista "molinera" que nos ha devuelto, a toda velocidad, hasta el canal. Por el Camino de la Afranca, «fin del festín».
NOTA: La pista por la que bajamos de La Salada en los días laborables se encuentra con tránsito de vehículos pesados, ya que siguen instalando molinos eólicos.